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Pero vos, vos, ¿te das realmente cuenta de todo lo que me escribís? Sí, desde luego te das cuenta


Si yo no fuera yo,
y si vos no fueras vos,
quizá podríamos encontrarnos en alguna otra dimensión.
Yo lo viví, yo sé cómo te sentís, yo estuve ahí.
Pero vos no sos yo.
Y yo cada vez estoy siendo menos yo.

Que la palabra no sea un muro intransitable y oscuro,
detrás siempre hay otra voz.

Que mañana sea tarde,
que no lleguemos al deseo
puesto que desear es amar
y yo aborrezco al mundo.

Que la noche sea eterna,
y que durmamos inconscientes,
que no sepamos quiénes son
los que nos visitan en los sueños.

De día la cadencia, la renuncia,
y de noche los esqueletos de los deseos
que regresan de perseguirme a través de la luz.
Está oscuro pero mis ojos los alumbran,
pueden verme a pesar de la tristeza,
se sabe que tarde o temprano
algo termina por ceder.

Una cuerda de la que se tiró demasiado..;
para ahorrarnos una vida entera
o para sufrir con la decencia,
ser decente o docente, qué más da,
si aprendemos a caernos,
si rogamos por caernos,
si nos tiramos al suelo con los brazos abiertos.

Nos caemos sobre nosotros mismos.

Somos un bulto que ya pesa demasiado,
y ya he vivido demasiado.

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