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Zayanara, al principio solo eras el reemplazo circunstancial para olvidarme de Mariquita pero ahora necesito otra persona para olvidarte pero temo que luego esa persona se vuelva tan importante que me duela. Estoy cansada de que todas estas personas sean importantes pero yo nunca sea importante para ellas. Estoy cansada de recrear el espacio del amor donde no lo hay.

Estoy escuchando tu voz donde respondes preguntas pero no satisface que la pregunta no sea yo, que no me hables directamente a mí, le hablas a todos, a la cámara, a la nada, al bolígrafo, al espacio, a todo aquel que desee escucharte pero no me hablas a mí; y mientras tanto yo te estoy hablando, demasiado quizás, conversaciones que no tienen respuesta, fantasmas que se visten como tú y que gesticulan igual, que revolean los ojos, que juntan las manos nerviosamente, fantasmas que creen conocerte mejor pero la realidad es que ellos no son tú, y tú no eres ellos. Y yo no estoy en el medio..., nunca. 
Te hago preguntas que no tienen relevancia ni sentido alguno sólo para escucharte hablarme, te pregunto sobre el clima o sobre el estado del tránsito cuando en realidad quisiera preguntarte si me quieres. Y luego finjo no prestarte atención, como si realmente no quisiera saber la respuesta porque no soporto verme en esta situación, estar pendiente de ti cuando no tiene sentido porque tú nunca me harás la misma pregunta.
Mis ojos satelitales te recorren cuando no te das cuenta, buscando nuevos rasgos que adorar, nuevos recovecos donde reposar mi ansiedad..., la fotografía mental del vacío emocional más doloroso que he sentido: tú. Sólo espero que luego de tanto vagabundeo emocional venga algo mejor que me satisfaga, y probablemente deba aceptar que no serás tú.

Comentarios

  1. Ojos satelitales...

    Nunca vi unos... vaya, lo que me he perdid.

    En fin, que esos ojos vean arcos iris hasta en las funerarias.

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