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I can't stop dreaming now


Pasaste por el otro lado, donde mi mirada podía alcanzarte pero no lo hice puesto que ya no significa nada -o al menos eso intento. Si pudiese resignificarte no lo haría, preferiría que me tragara el olvido antes que perecer nuevamente ante las puertas de aquel sentido escrupuloso e inútil que es el amor.
Preferiría ser león antes que cordero, y lamer las heridas de mi víctima, que pongan el cuerpo los otros, que se desangren y que se atrevan a sentir, puesto que no seré yo, no serán las palabras las que representen este estado confuso que atravieso, será el silencio y luego será nada. Nada, nada, nada...


Comentarios

  1. Si es que nos esclavizamos en la dualidad ser/no ser. Y mira que creo que la clave de la existencia, del mundo, de todo es binario. Las cosas son o no son? Vamos a cambiarlo. No todo tiene que ser amor o desamor. Hay que reinventarse y aparecer en una equidistancia entre los dos estados para poder tomarnos un respiro y decidir sin padecer, porque los sentimentales resultamos muy patéticos y no lo somos.

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  2. Melita: El ser es, y el no ser, no es decía Parmédines pero yo también creo que somos y vivimos en una dualidad, o en influencias duales. Cuando elegimos algo estamos descartando otras opciones pero esas no decisiones siguen estando en nosotros (la culpa, el deseo, la tristeza). Tampoco existe eso de amar o no amar, porque se estarían descartando toda la gama de sentimientos que recubre al amor o al no amor. El sentimiento no es exclusivo y único, a veces es una mutación de otros, una deformación, un resultado.

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