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Escrache


Hace un año escribía unos diarios que se transformaron en el libro "Escrache".
Elegir el nombre de un libro es complicado; se quiere abarcar en tan sólo pocas palabras todo su contenido. Se lo quiere definir, y yo odio las definiciones. Definir es delimitar, aquella necesidad humana de querer controlarlo todo a su alcance.
Y lo que más le falta a mi vida en este momento es eso, control.
Soy una extremista, por eso odio los extremos. Cuando aparece una idea extrema y absolutamente loca, es como si mi corazón se removiera furiosamente en el sentido de las agujas del reloj, como un remolino.
Pero esta idea es real dentro de mi cabeza, por más que nunca pase al hecho, a lo concreto… que por cierto es muy concreto acá dentro. Tanto así como el sol que sale por la mañana o al tocar tu mano y saber que está ahí y no es una ilusión.
Ese subidón, esta idea, les confieso, es glorioso. Esto es escrache.
Iré subiendo las entradas en ESTE blog, si les interesa leerlo.

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