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Reflexiones sobre Ana Frank


Reflexiones sobre Ana Frank y la bondad innata en los seres humanos, en la vida y en la Naturaleza

Hace dos años leí una nota sobre Ana Frank en una página que llamó mi atención. Se titula ¿Lo sabes todo de Ana Frank? (Si cliquean AQUÍ pueden leerla)
Siempre sentí fascinación por su diario y por el Holocausto. Tanto es así que trabajé de guía voluntaria en el Centro Ana Frank, aquí en Argentina. Por ende cuando leí ese título sonreí para mis adentros, claro que creía saberlo todo. Como ávida lectora pasé de largo el hecho de que los libros no son sólo cúmulos de información; más allá del significado verbal de las palabras que aprendemos de pequeños, existe la significación subjetiva, aquella diferencia sutil entre lo lingüístico y su otro significado. Por poner un ejemplo, todos sabemos lo que es una navaja pero el significado que tiene para mí dada mi historia personal es otro; es implícito y se lee de acuerdo a la historia del autor.
Intentar leer un libro de manera explícita es un absurdo. Todos tenemos que tener esto en cuenta a la hora de elegir un título que sea autobiográfico, como es el caso del diario de Ana Frank.
Y en su momento sólo lo tomé como un caso histórico; fue recién está nota que les menciono la que me hizo volver a leerlo con otros ojos, leerlo realmente, leerlo desde la subjetividad de una niña de catorce años.
Las memorias autobiográficas o los diarios personales tienen algo maravilloso: no son enteramente reales. La realidad está bajo el lente de quien la mire. Claro que existen hechos colectivos innegables, como lo fue el Holocausto, pero luego los sucesos del día a día variarán depende de la persona y del tiempo que haya transcurrido entre la acción y el recuerdo. Cada vez que recordamos no estamos simplemente abriendo un archivo de Word, exacto y preciso, el recuerdo se transforma y muta con el tiempo. En cada momento que se recuerda algo estamos recordando una versión del recuerdo, sin darnos cuenta.
La percepción lo es todo, es el referente por el que gira la historia.

En la nota a la que hago referencia se plantea la sexualidad de Ana Frank en el contexto de una entrada que hace en su diario.
Dicha entrada dice:

“Inconscientemente, antes de venir aquí ya había tenido sensaciones similares, porque recuerdo una vez en que me quedé a dormir en casa de Jacque y que no podía contener la curiosidad de conocer su cuerpo, que siempre me había ocultado, y que nunca había llegado a ver. Le pedí que, en señal de nuestra amistad, nos tocáramos mutuamente los pechos. Jacque se negó. También ocurrió que sentí una terrible necesidad de besarla, y lo hice. Cada vez que veo una figura de una mujer desnuda, como por ejemplo la Venus en el manual de historia de arte de Springer, me quedo extasiada contemplándola. A veces me parece de una belleza tan maravillosa, que tengo que contenerme para que no se me salten las lágrimas. ¡Ojalá tuviera una amiga! (6 de enero de 1944)

Ahora bien, pongo en negrita la palabra final “amiga” porque este ha sido el eje del debate de la nota. En la versión en inglés dice: If only I had a girlfriend!
Girlfriend puede traducirse como amiga o novia. En su versión española se eligió la traducción amiga.

Dada la extensión del artículo si desean leerlo completo se los dejo para que lo descarguen.

O pueden leerlo en línea cliqueando AQUÍ


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