miércoles, 12 de julio de 2017



Sí. Seré. Soy. Fui y seguiré siendo.
Paciente psiquiátrica. Qué horrible definición.
Seré loca. ¿Seré?
Pero no le temas a la palabra. Bien podría decir, soy argentina.
No debo permanecer cuerda ante un mundo que se esfuerza por anormalizar lo bellamente distinto.
No es normal ser normal.
Soy anormal.
Soy todo menos la norma.
No digo que me enorgullezca ser así.
No quiero que piensen que es para portar un banderín y flamearlo a los cuatro vientos.
Quiero que lo acepten. Y que lo aceptado y naturalizado no deba ser un orgullo.
Simplemente es algo que es.
Y si estás desde lo alto…, un solo movimiento y te caes.
Te caes.
Mirá cuán frágil es todo.
Sentílo porque desde la fragilidad se encuentra el equilibrio.
Y es tan versátil como una nube yéndose, mutando el trasfondo de un escenario en ruinas.
Una llamarada que se apaga con un escupitajo, y luego lo soltas todo, porque aguantar no es una opción, no cuando reprimir implica una muerte, metafórica o real.

Decís: No es normal ser normal. En tal caso, no existe la definición de normal. Para mí es un mero concepto como Dios, como el conejo de Pascuas, como vos ahora mismo.

1 comentario:

Micaela Barrientos dijo...

No seas normal, nunca, pero siempre sé, siempre existe, siempre vive.