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Me hiciste ver débil


¿Sabés? Odié decirte que me gustabas porque me hiciste ver débil y yo estaba intentando ser fuerte. Pero lo supe desde que te conocí y me miraste con esos ojos... tenías esa mirada.
No sé por qué escribo sobre vos. Lo único que me sucede es que cuando te pienso no sos Mariquita, sos  tan sólo otra decepción más en mi vida.
No tenés rostro, no tenés nombre. Sos N/N.
Ni siquiera sos tristeza o enojo.
Estás por debajo de los sentimientos.
Y en mi pensamiento sólo sos un punto de olvido y rechazo.
Espero no haberte servido para inflar tu ego. Porque acaso yo no seré persona ni sentido. Soy la razón que habla cuando las voces callan.
Por mucho que desee que esas voces estén sólo en mi cabeza, son reales.
Y el escenario se transforma en un triste telón de fondo. Yo era la actriz principal y salí huyendo.

Sé que te dije que eras un ser de luz pero Mariquita, ¡Vos fuiste mi oscuridad! 
Cuando intento recordarte vuelvo irremediablemente a las columnas de humo, a todo aquello que no hubiera querido decir, a las disculpas repetitivas pero sin sentido. 
"Lo siento, perdoname" aunque en realidad me chupa un huevo.

Creerás que esta es la escena del crimen y estoy intentando inculparte. Bueno, nunca dije que iba a contar la verdad... sólo mi punto de vista. 
Y puede que acá llueva y los vidrios estén empañados pero no creerías las cosas que tengo que decir cada vez que mi boca calla.
Soy adicta a las palabras. Y puede que siempre las suelte en el momento equivocado pero ¡Mierda, Mariquita! ¿Por qué de todas las personas en el mundo que me lastimaron tuviste que ser vos?
Me dijiste que amabas la naturaleza sin embargo me odiaste al encontrarme sucia y cubierta de tierra. Me ensucié las manos y luego te tomé entre las mías y logré ensuciarte también. 
Ahora eras fea,       
                           fea, 
                                  fea.
Intenté penetrar el centro del universo con mis torpes dedos pero no llegué ni a la segunda base.
Siento como si me hubieran tragado,
                                                                  y escupido
                                                                                    y vomitado,
y de nuevo lanzada al mundo, sólo que ahora estoy corrompida. Soy una mujer antinatural porque no sé amar la vida. No obstante aprendí a amarte, ¿Sabés? 


En este crimen no puedo fingir. Te escribo porque fuiste más que una N/N. Por un tiempo fuiste mi vida y ahora te han arrojado tan lejos de mi cuerpo que sangro por tu ausencia. 
Sí, estúpida Lucía ¿Quién podrá amarme si estoy tan jodida?


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