miércoles, 8 de febrero de 2017

Mamá, soy un marciano y no lo sabía

No es nada contra los pobres tipos que trabajan en la atención al cliente pero el nivel de desconocimiento y evasión hacia la gente con discapacidades distintas es terrible. Uno le pregunta si se puede trabajar en los espacios verdes y te responden que averigües en el CGP. De acuerdo. Le preguntas si ya han tenido gente trabajando allí y te dicen que no lo saben. ¿Acaso estamos hablando de marcianos trabajando? Menos mal que ante la ley somos todos iguales. ¡Dios salve Argentina! No. Mejor empecemos a salvarnos nosotres mismos que el mesías no llega más, se habrá quedado dormido.
En definitiva te das cuenta que a la gente no le importa mientras no los molestes. ¿Acaso una persona ciega o sorda no debería trabajar, no siente ganas como cualquier otra persona más? Y decir que las únicas discapacidades son la sordez y la mudez es sólo una ínfima parte. Pero, claro, la gente reconoce muy pocas mientras sean visibles. Las enfermedades del alma no cuentan porque seguro es porque "no tenés voluntad" o "sos un vago". Enfermedad del alma también es un término ambiguo pero lo llamaré así.
En fin, me irrita la ignorancia.

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