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Somos pocos y estamos dolidos.
Muchos fueron los que nos han abandonado en el camino.
Pero la cantidad es efímera. Siempre hablan de ella cuando lo que realmente importa es
quiénes somos en el medio de tanta definición estricta; quiénes debemos empezar a ser cuando
el discurso se agota; cuando se baja el telón y de fondo quedás vos.
Vos, con tu orgullo herido,
con tu soledad flamante.
Con aquella máscara que te he visto usar tantas veces.
Los ojos pardos caídos pero detrás de todo ello, tu mirada. Más apagada o más viva, seguís siendo vos.

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