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Los cuadernos o a.k.a. Los diarios íntimos

El año pasado hice algo que nunca esperé hacer: Tiré muchos "diarios" míos. 
Quisiera aclararlo porque la gente piensa que eso de escribir diarios íntimos es de nenas de 7 años pero no; para mí fue un sostén, un recordatorio diario de aquello asombroso de mi vida y aquello que necesitaba modificar.



(A veces hablo de mis problemas como si fueran "virus" que tiene una computadora y simplemente se necesitan "borrar". Como si fuera fácil reparar errores)

Siempre me gustó la idea de por ejemplo, hoy 17 de enero del 2016, quisiera saber qué pensaba o que sentía hacía 4 años atrás, simplemente cogía uno de los cuadernos y me transportaba al momento exacto del pasado.
Supongo que eso será lo único que extrañe de los cuadernos. La verdad es que la memoria nunca es fiel cuando se trata de recordar lo que ya sucedió. Yo necesitaba la exactitud: Sí, dije esto porque... y luego hice eso...
Quizá suene raro; supongo que estuve mucho tiempo obsesionada y eclipsada por precisamente los únicos actos que no podía modificar de mi vida, en lugar de enfocarme en el presente.
En fin, pasé días enteros revisándolos. Al principio, leía lo escrito e intentaba formar un juicio preciso sobre el contenido; es decir si quizá me pudiera servir para posibles escritos o novelas.
Pero luego de tres o cuatro cuadernos, literalmente los rompí y directo al tacho de basura. 
Mamá pensó que estaba teniendo alguna especie de crisis mental porque ella sabe lo mucho que importaban para mí. 
La miré y le dije: Estoy cerrando una etapa.
Claro, solo una porque aún me quedan los cuadernos del año pasado. Esos son muy recientes; algunas heridas pululando y otras alegrías.
Sin embargo, cerrar una etapa/seguir hacia adelante/moverse del lugar, etc. no significa desechar o borrar lo bueno y lo malo. Porque no se puede. Eso continúa estando. Simplemente quiere decir que no necesitas tenerlo tan presente en tu cabeza para seguir torturándote con lo que no se puede hacer ya nada. 
Por eso es importante tener siempre presente lo bueno (para saber qué es lo que te hace bien y continuarlo) y lo malo (para no repetir los mismos errores).

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