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El corazón VS La razón





- Es bonita pero lo que tiene lindo es el corazón.
- ¿Qué?
- Sí, ya sabes, buen tamaño, color rojo vivo, venas super finas que facilitan el flujo sanguíneo, y ¡Una velocidad de puta madre! Cuando escuchas sus latidos, se para el mundo.
- ¿Qué? 
- Todo lo que dije anteriormente... ¿No me escuchaste?
- Pero ¿Es linda de cara? ¿Tiene buen cuerpo?
- ¿Y a mí qué me importa? ¡Yo quiero un corazón como el suyo!
- Dejá de fumar. 
- No es eso... Bueno, sí. Probablemente mis pulmones sean negros pero...
- La chica, la fulanita... ¿Está buena?
- No sé, no la probé.
- Me estás tomando el pelo, ¿No?
- No, ¿No ves que estoy sentada en frente tuyo? ¿Cómo se supone que iba a agarrarte el pelo sin que te des cuenta? Además mis manos están acá, quietitas.
- Ja, Ja, Ja. Sos muy literal vos, eh.
- No soy del litoral.
- ¡LI-TE-RAL! NENA, ¿ESTÁS SORDA O QUÉ?
- ¿Ves que ni se puede hablar con vos? No nos entendemos. 
- Ahh, tomate el palo, ¿Querés?
- Claro, ¡Como si tuviera tiempo para agarrar un palo, cortarlo en pedacitos y licuarlo con agua! ¿No?
- Por algo me llaman La Razón; al parecer, soy la única que piensa acá.
- Bueno, no te enojes. ¡Volvé y explicame un poco! Carajo, mierda... ¡No te entiendo!

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