lunes, 22 de septiembre de 2014

Infor-mal.

Infor-mal.

Cuando leas a un escritor
primero separa el texto de su retrato
busca en entrelineas a la ex –esposa
al amor de adolescencia, a la hija no existente
seguramente en sus versos encuentres sus divorcios
Cuando veas la foto del escritor piensa en Robinsón y su isla
evoca la soledad del campanario de Notre-Dame
o a un policía dormido en su patrulla
si quieres buscar su dirección
búscala en la lista de exiliados en un país lejano
sal corriendo por las calles en busca de un teléfono publico
y pregúntale al operador que si lo conoce
si contesta que no, es que no existe
Cuando quieras ir a su casa
lleva una botella de vino como plato fuerte
un libro de cuentos y dos de poesía
un cobertor y cerillos para prender la hoguera
pregúntale la hora en que cenaran
y quédate en ropa interior mientras el trata de vestirse
el escritor siempre anda desnudo aunque no lo parezca
Cuando llegue el momento de pagar por su trabajo
nunca le des monedas, dale un boleto para irse lejos
o en el mejor de los casos págale con tu cuerpo y tus labios
Cuando mires los ojos del escritor no busques
solo encuentra su angustia y mátala.
pues si ella te encuentra primero te ahogara lentamente
entre sus suicidios repetidos a horas no adecuadas.
si el escritor te sigue se indiferente con sus vigilias y espéralo en la cama,
el querrá que leas algo de moustros antes de dormir
si aun así decides dormir junto a él, abrázalo, colócalo entre tu pecho
y cántale una canción para dormir elefantes
si despiertas a media noche desliza tu lengua por su cuerpo
enreda tus dedos en su cabello para que su lengua encuentre tu verso
destila su semen, embotella su saliva y libera sus sueños
el escritor vive amando, camina amando, duerme escribiendo
en cuerpos noctámbulos con fecha de caducidad.
Si quieres hablarle escríbele cartas,
deja el café tibio en la mesa por la mañana
regálale margaritas mientras se baña
dile que lo odias como odias ir al mercado
dile que lo amas como amas el insomnio de su mano
pues el escritor no habla, escribe lo que ama
libera su miedos entre puntos y comas
el escritor escribe y te escribe a ti
mimetizando tu ser con la historia,
con el personaje que menos se parece a ti
así puede pintarte el pelo, cambiarte de nombre
desvestirte, amarte y puede repetirlo mil veces
Si decides amar a un escritor no lo ames tanto
pues siempre en sus textos amara mas al personaje
que la mano que acompaña sus tardes soleadas
ámalo como si mañana cambiaras de libro
y cambiaras de historia, el escritor se escribe así mismo cada día
Cuando el escritor habla de verdades dice la mitad
y la otra mitad lo omite por miedo a perder el autobús
la verdad en momentos se vuelve su lucha
y por otros su esclavitud no fecunda
cuando escuches verdades guárdalas
colócalas en la cocina, en la sala, en el dormitorio
plancha con ellas las sabanas de tu cama
pues será la única manera que puedas dormir con ellas
sin tener que preguntárselas


Cuando busques el corazón de un escritor
toma una linterna, mete tu mano en la obscuridad de su mirada
camina despacio pues hay muchas trampas
agujas que apuntan contra tu alma
muros que se colapsan a destiempo
piedras de dudas que ruedan por pasajes secretos
cierra bien los ojos y abre bien el pecho
la única manera de encontrarlo es dejar el tuyo expuesto
pero si lo encuentras no te llenes de miedo
vuélvete invencible y atácalo con valor férreo
Si sus miradas se encuentran
vuélvete Medusa o Perseo, decapítalo o vuélvelo piedra
alguno de los dos caerá por su reflejo
si en esa mirada encuentras el abrazo sutil de su cuerpo
pídele sus manos para que no te haga daño con ello
desangra su lengua para que pierda veneno
sujétate a su pecho y aguarda el momento
y cuando tu mirada sea devorada por su gesto
conviértete en letra, acento, punto o supuesto
estalla en risa y cuando escuches su eco
el escritor ríe por dentro pensando que no lo estas viendo
el escritor ríe cuando llora, ríe cuando se enamora,
el escritor piensa en la felicidad
la felicidad sin fama, sin cenas protocolarias, sin representantes
sin salarios, ni turnos laborales, sin patrones y sindicatos
el escritor busca la protagonista del próximo soneto
de la novela sin final, busca sin buscar
escribe leyendo mil renglones, sueña, mira
pero si lo miras, lo hueles, lo tocas
duermes con el y al despertar su texto queda en la orilla de la cama
y en la almohada que a tu lado encuentra el alba
el escritor se ríe en tu pecho agitado
no habrá títulos sin recamara, besos con editorial
tendrás la llave para abrir cantinas analfabetas
oficinas llenas de renglones vacíos que te esperan
con tus guerras y fantasmas, con tus flores y tus abismos
con tus dientes y tus palabras, con tus silencios y tu casa
escribiendo en el que escribe las ansias, las glorias de la obra.

(Del un libro futuro, inedito, escrito e inconcluso aun no terminado)


TOMADO DE: ANTONIO ARAIZA AULLIDO.

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