sábado, 5 de abril de 2014

Los finales

Estoy llegando al final de la novela que estoy escribiendo. Estoy llegando, estoy a un punto de terminarla pero me detengo. Bueno, no literalmente porque continúo escribiendo pero siento que sólo le estoy agregando escenas y diálogos. Que no estoy queriendo decir lo que realmente quisiera decir.
Es difícil, cuando te acostumbras a estar con algo durante un tiempo y llega el momento de "dejarlo ir", es difícil. Recuerdo la primera novela que escribí. Me pasó algo así con el final, me negaba a terminarla porque sé que después de eso, viene ese terrible vacío de "no saber qué hacer". Te encariñaste tanto con los personajes, te metiste de lleno en la historia y ahora debes darle un final; decir adiós a aquellos que te acompañaron en el sendero de tu vida. Son personajes ficticios, lo sabes muy bien, pero fueron tus aliados, en las buenas y en las malas. Y yo no quiero olvidar, al menos esto. También sé que luego de esta, vendrán otras novelas y me sucederá lo mismo.
Creo que debo darle un final... creo que es lo correcto a hacer. Sino, ¿Para qué escribimos? No diría que se escribe para finalizar, sino que todo es un nuevo comienzo... Terminas algo y empiezas otro escrito. Para los escritores, es el país del nunca acabar. Porque sabes que no puedes vivir sin escribir, es tu sostén, es tu... vida, literalmente.
Pero ¿Por qué será que cuestan tanto las despedidas? Físicas o imaginarias.
Se cierra una puerta, pero siempre se abre otra.

1 comentario:

Forgotten words dijo...

Es lógico que cueste terminar algo por lo que has trabajado tanto y llevas muchisimo tiempo luchando por ello. Es como cuando estas a punto de cumplir tu sueño y te entran las ganas de correr en dirección contraria... Es lo que tiene llegar a la meta, que justo llegar ya tienes otra ;)