domingo, 24 de junio de 2012

Te veo. Te estoy viendo, estás acá, abrazándome, mirándome con esos profundos ojos celestes.
No hay muchas palabras para agregar, me dejaste sin palabras anoche. Despertarme a tu lado, ver cómo me mirabas, sonriendo, pero lo arruiné, más tarde, cuando te fuiste, y las sábanas comenzaron a enfriarse.
A veces el problema donde radica tu miedo es tan evidente, pero te sentís sin fuerzas, como si no pudieras hacer nada y te entregás al sangrado interno.

2 comentarios:

Orne dijo...

Muy buena entrada :) y tienes razon.. a veces por miedo, no nos animamos a arriesgarnos a hacer cosas nuevas ;)
Besos!

Forgotten words dijo...

Bueno, pero tú puedes cortar esa hemorragia interna y ayudarle a tu corazón a volver a sanar y querer arriesgar, ya que si esa persona no sigue a tu lado es porque otra mejor te espera ;)