domingo, 22 de abril de 2012

Vivir huyendo, hasta que no se huye más. Se detiene el camino. Puede que la senda esté cortada y ya no haya más camino y debas optar por otro. ¿Izquiera o derecha?
O puede que ya no quieras más vivir huyendo. Es mi caso. Y en mi caso, no es un buen caso. Sé que no se entiende esto, solo yo lo entiendo pero no me importa, escribo para desahogarme.
Puede que huír nunca haya sido mi caso. ¿Cuál es mi caso?, ¿Quiere saber el clínico, el psiquiátrico, o el del alma?
En tal caso que haya optado por la última opción deberé afirmar que no anda bien. Es muy grave lo que tiene. Parálisis de vida, le llaman algunos.

4 comentarios:

p i l i dijo...

No hay un camino definido para nadie, y nadie sabe adónde va. No hay ninguna receta ni instrucciones para vivir, tal vez al final no se trate de ir a huir, escapar, caminar. El destino ya lo conocemos, es el mientras tanto lo que cuenta.
(Y es el caso del alma lo importante. No hay que dejar que el caso clínico o psiquiátrico nos definan, somos más que eso.)
Un abrazo <3

Augustine dijo...

'Vivir huyendo, hasta que no se huye más.' Y me quedé colgada de esa frase dos minutos.
¿La puedo poner con tu nombre en mis Citas Favoritas?

La Abstinencia me puede dijo...

sí :)
no hay problema!

La Abstinencia me puede dijo...

depaso, invitame a tu blog que quiero leerte n.n