sábado, 22 de octubre de 2011

La experiencia -a través - del dolor

Mientras tanto en el atardecer desolado, mi mirada cobraba vida; iba descubriendo cada parte ínfima del mundo, cada tonalidad de aquéllos mismos ojos que antaño habrían de descalificarme.
Sí, era hermoso, llano e incluso inocente. Sí, no pude resistirme al abandono sistemático de su cuerpo.
Pero dicen que el que no arriesga, no gana. Es mi caso la de una pérdida, es mi caso de rendición, de llanto amargo y luego acostumbramiento al vacío, al no tener nada. ¿Qué importaba ahora?
Debía comenzar de nuevo, armando el caparazón que fuera capaz de cubrirme del amor malherido.
No se puede escapar a las desgracias, al dolor, pero si se atraviesa, de él se pueden sacar muchas experiencias enriquecedoras.
He aquí un texto que dice:

J. Borão:
“Nunca defenderé el dolor, y es obligación de toda persona que se considere humana cooperar con su destrucción. Pero afirmo que los que sufren poseen la potencia de saber crear y que, desde el dolor, se consiguen fuerzas para desarrollar la vida”.

3 comentarios:

Catastrophic dijo...

Cuando leo tu blog me pregunto si nunca te llegará el momento de ser feliz.

PinkTomate. dijo...

Es cierto, cuando hablas con varias personas, te das cuenta que las que tienen una historia complicada, siempre son las más sabias, las más serenas, las más pacientes, el dolor de alguna forma te enseña sobre la vida.

Por eso en alguna entrada que publiqué, escribí que los escritores o cantantes que se volvían famosos por sus letras, tienen o tuvieron un oscuro pasado, o están pasando por un oscuro presente. Dela tristeza pueden salir obras de arte hermosas.

Un beso.

Rocío dijo...

me encantó esta entrada.