martes, 16 de agosto de 2011

Saqué una visa camino a vivir

Hoy revisando cosas de la abuela pensaba el valor que tienen para mí hoy en día, aunque sean estampitas, recuerdos de bautismos, o medallitas de santos o vírgenes, para mí significan mucho. Las tomo con la mano y se me escapa una lagrimita.
Y así de la nada me puse a pensar en mis futuros y posibles nietos -en tal caso de tenerlos. Uno de mis mayores deseos en la vida además de ser escritora, es tener varios hijos pero... es complicado y me angustio de antemano. Sí, siempre pensando en el futuro-, si a ellos podría llegar a importarles las cosas que a mí me importaban de mi abuela. Es decir, cuando ella me mostraba cosas de su infancia y de sus papás o abuelos, yo no le daba mucha importancia porque para mí un dibujito, una canica, una estampita no representaba nada. Quisiera poder decirle al mundo, cuánto significó mi abuela para mí y para toda la familia.
Desde el Cielo, espero que puedas leerme el pensamiento, sentir lo que mi corazón siente, escuchar mi llanto ahogado, mi cansancio que se presenta cada vez que tengo que pensar en algo que me hace mal y prefiero recurrir al sueño: Duermo, total cuando uno duerme no tiene que pensar y se supone que es "más fácil", no?
Venía bien, teniendo muchos avances: Gané un concurso literario, compito para la final y que me publiquen un libro de cuentos, terminé la novela, estoy estable con el taller y boxeo que realmente logra despejarme aunque algunos me miren raro y se rían cuando digo que hago boxeo (SÍ!, ¿Y QUÉÉÉ?).
La muerte repentina de mi abuela me knoqueó. A mí y a todo la familia. Estoy algo perdida, no sé cómo seguir... (de la misma forma que lo venía haciendo, no?) Ahora es momento de no quedarme encerrada en casa, durmiendo. Tengo que salir, obligarme si no quiero porque hay una regla que me la conozco de memoria: Encierro= +encierro= depresión= frustraciones= querer volver a lo malo pero conocido.
Es un circuito vicioso pero se puede parar. Se puede elegir andar por una línea recta y seguir hasta sentirse bien. BIEN. ¿Quién lo iba a pensar? Yo, situándome en esta vida desde otra posición. Yo, sana. Yo, viva.








2 comentarios:

Forgotten words dijo...

Como tu has dicho hay una elección y tu la tienes, tu tienes la eleccion de darte la oportunidad de ser feliz, aunque estoy segura que para conseguirlo primero tienes que escuchar todo eso que nunca has querido escuchar y por lo que has preferido dormir... Se fuerte y valiente y escuchate y una vez lo hagas enfrentate a ello, y estoy segura que si lo consigues staras mucho mejor contigo misma y de esta forma con la predisposicion de ser feliz :)

Catastrophic dijo...

Hola :)

Te he echado mucho de menos en el tiempo que estuve de vacaciones... ahora voy a leerme todas als entradas atrasadas vale?
Un beso!