Ir al contenido principal

La danza del viento


Lineas entrecruzadas, infinitas y eternas; amarillas. Aire frío, rasposo de invierno.
Y por allí corres tu, cruzando la avenida sin mirar, sorteando autos. Enérgicamente vas dejando el paisaje atrás, lo echas hacia donde nadie pueda alcanzarlo porque ya es parte del pasado.
Tienes facilidad en olvidar pero dificultad para no errar.
Y yo, como niño al cual se le cayó una bolita, voy persiguiéndote. Presiento que jamás podré alcanzarte.
Tu me sonríes, ¿O es que le sonríes al viento? No lo sé, yo te devuelvo la sonrisa.
Por un segundo, nuestras miradas se cruzan.
¿Por qué ahora has decidido mirar para el pasado?
Manten la vista en el presente que quizá sea lo único que te quede.
Los recuerdos se desgastan y uno, poco a poco, va olvidándose si de verdad fue el protagonista de todas esas historias o si todo fue un cuento. La memoria de un cuento.

Comentarios

  1. Las memorias de los cuentos también son lindas, solo tienes que aprender a conocerlas, piénsalo.

    ResponderEliminar
  2. Me ha encantado :) Los recuerdos provengan de un sueño, cuento o realidad, mientras que nos hagan sonreir valen la pena, siempre que seas cosciente de a que pertenece cada uno...Quien te dice que tu vida no puede ser un cuento??

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

We live in a rainbow of chaos

Entradas populares de este blog

Alejandra Pizarnik, ensayo

Ayer estuve en la radio "Industria Argentina" Hablando sobre Alejandra Pizarnik, lejos mi poetiza favorita. Les dejo a continuación el ensayo que escribí sobre ella.

Alejandra Pizarnik: Diarios
“Decir que me abandonaste sería muy injusto; pero que me abandonaron, y a veces me abandonaron terriblemente, es cierto”. Kafka

A través del recorrido por sus diarios que fueron publicados en el 2003, intentaré descubrir una faceta de la poeta, para poder entender mejor sus poemas y su modo de sufrir, que la persiguió durante toda su vida. Quiero invitar al lector, que a través de estas páginas, haga su propio descubrimiento. Claro que yo la estoy leyendo bajo mi punto de vista y mis circunstancias; cada uno desarrollará una propia versión de estos diarios. Podrán o no gustarles su trabajo pero para mí es imprescindible incluirla en estos esbozos de pensamientos puesto que Pizarnik fue una gran influencia para mí, y lo será siempre. Nunca morirá mientras la reviva, ya sea pensando en al…

Las dos caras de dos monedas

Tony, he de recordarte una sola cosa. Los trenes parten bien temprano por la mañana, desaparecen en una estela de vapor, tu boca los imitaba (tu, tum, tu, tu; tu, tum, tu, tu), yo te veía alejarte a la par, tus dedos maquinales, tus ojos rodantes, tus músculos de acero, eran como un gran monstruo asustado. Pero luego lostrenes regresan, nos llevan devuelta a casa. Tú nunca podrías ser un tren, porque nunca regresaste.
Mariquita, he de recordarte una cosa. Basaste tu personaje en el grandilocuente Dios, maestro de las flores y estudiante de la bondad. Dios rodea los centímetros de los tallos que crecen erguidos al sol, posa sus manoplas en la película transparente del océano para besar con sus labios salados la extensión total de la vida. Dios es el amor que depositan los carteros en los buzones, la sonrisa magistral con que recogen la correspondencia los diminutos seres, Dios controla el camino que une el sentido y la razón. Encontraste la forma de escabullir tu esqueleto en los int…

Piensa

Cuando me levanté de la mesa miré ligeramente hacia atrás; no por mucho tiempo, sólo un vistazo. Y luego miré a mi alrededor. ¿Quiénes de todas estas personas se sentarán en la mesa que acabo de dejar? ¿Cuál es su historia? ¿Por qué están acá? ¿Pasarán un buen rato o quizá se reúnan por una despedida? Ciertamente yo no la pasé muy bien. Esperé más de lo que podía darme. A fin de cuentas es un lugar. Los lugares no significan nada. Una mesa, una silla, una cerveza. El símbolo es la persona. Con quiénes estás, por qué están juntos, qué son las cosas que se dicen. Y yo recuerdo haberla imaginado conmigo.

Concursos