miércoles, 22 de junio de 2011

Cada día comienza una nueva etapa


Esta foto me hace acordar a una persona a la cual tuve que dejar ir. Nunca entendí qué diablos significaba dejar ir a una persona hasta que me tocó vivirlo. Es soltarla porque tu misma presencia puede lastimarla; es también dejarse ir a uno mismo para que el dolor pueda tomar su duelo y así el tiempo genera más libertad a tus propios sentimientos.
Es difícil hacerlo. Siempre está la duda: ¿Y qué pasaría si me quedo... ?, ¿Qué pasaría si le dijera tal cosa... ?
Son incógnitas que pocas veces tienen realmente importancia.
Fingir la locura hasta apropiarse de ella, ¿Por qué se la fingiría?
Para esquivar el dolor.
Se llega a un grado de disociación.
Deterioro del tiempo, del alma.
El encierro es la locura en toda su extensión.
Rota. Actuando. Siendo todos los personajes de todos los cuentos menos uno mismo. Alejada en un sitio donde nadie puede llegar. El alma que cae a pedazos. La voz rasposa tragándose las palabras. El llanto acumulado. Ser fuerte para los demás. No mostrar la debilidad que el cansancio del tiempo y la misma actuación nos genera.


Cosas que anduve pensando hoy. Me siento bien, en todo término, y es cuanto más miedo siento... miedo de arruinar las cosas, de boicotearme. De fracasar. De volver al mismo viejo lugar de siempre; el que ya conocemos.
No. No. No. Lucía Supertramp no va a volver a ese lugar porque ahora ocupa uno distinto. Yo no sé lo que es la felicidad pero sí ir encontrando la estabilidad. Ir encontrándose a sí mismo y no odiarse. ¿Acaso no es eso lindo?

1 comentario:

Catastrophic dijo...

Yo aún no lo entiendo... y me gustaría seguir así.

Un beso.