Ir al contenido principal

Déjame suspirar

Ayer le leí a mi mamá: "Mi padre creía que el viento no era más que el suspiro de los ángeles al caer la tarde". Y ella se emocionaba. Me dijo que era muy dulce y yo me encogí de hombros.
Hasta ahora no me había dado cuenta que lo que le leí era una despedida, suave y tierna, inofensiva y casi invisible.
Hoy cuando me desperté me di cuenta que era el momento: Momento de perderlo todo. ¿Sueños ilusiones, esperanzas, proyectos, amigos, familiares...?, ¿Qué más se puede perder cuando se abandona una vida? Ah sí, a uno mismo.
Aprenderán a odiarme al principio, luego amarán a mi recuerdo. Pero sálvense, sálvense antes de que sean ustedes quienes lo pierdan todo. "She said hold on. I said hold off".
Quizás cuando despierte sea una estrella: La estrella que desde arriba lo ve todo. Incluso a ellos.

Comentarios

  1. ????
    NO NOS PREOCUPES. Dejame un comentario o algo. AHORA.

    ResponderEliminar
  2. No me gusta nada esto :(
    Ese momento de perderlo todo ya va a llegar, ¿para qué querés acelerarlo?
    Todavía no estás perdida. Nunca se está perdida del todo, siempre se puede volver a empezar. Resistí

    ResponderEliminar
  3. La gente que te quiere nunca te odiará, solo pueden llegar a decir que lo hacen. Sus corazones no razonan, no pueden, y tú te los ganaste el día que llegaste a sus vidas.

    ResponderEliminar
  4. No nos asustes asíiiiiiiiiii T-T

    ResponderEliminar
  5. Quizás el perderlo todo ahora te ayude a conseguir proyectos, sueños, amigos...nuevos :3 todo ocurre por algo, y tienes que ser lo suficientemente fuerte como para poder con todo ello.

    saludos <3

    ResponderEliminar
  6. Tu blog está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.

    me respondes a munekitacate@gmail.com

    besos

    Catherine

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

We live in a rainbow of chaos

Entradas populares de este blog

Alejandra Pizarnik, ensayo

Ayer estuve en la radio "Industria Argentina" Hablando sobre Alejandra Pizarnik, lejos mi poetiza favorita. Les dejo a continuación el ensayo que escribí sobre ella.

Alejandra Pizarnik: Diarios
“Decir que me abandonaste sería muy injusto; pero que me abandonaron, y a veces me abandonaron terriblemente, es cierto”. Kafka

A través del recorrido por sus diarios que fueron publicados en el 2003, intentaré descubrir una faceta de la poeta, para poder entender mejor sus poemas y su modo de sufrir, que la persiguió durante toda su vida. Quiero invitar al lector, que a través de estas páginas, haga su propio descubrimiento. Claro que yo la estoy leyendo bajo mi punto de vista y mis circunstancias; cada uno desarrollará una propia versión de estos diarios. Podrán o no gustarles su trabajo pero para mí es imprescindible incluirla en estos esbozos de pensamientos puesto que Pizarnik fue una gran influencia para mí, y lo será siempre. Nunca morirá mientras la reviva, ya sea pensando en al…

Las dos caras de dos monedas

Tony, he de recordarte una sola cosa. Los trenes parten bien temprano por la mañana, desaparecen en una estela de vapor, tu boca los imitaba (tu, tum, tu, tu; tu, tum, tu, tu), yo te veía alejarte a la par, tus dedos maquinales, tus ojos rodantes, tus músculos de acero, eran como un gran monstruo asustado. Pero luego lostrenes regresan, nos llevan devuelta a casa. Tú nunca podrías ser un tren, porque nunca regresaste.
Mariquita, he de recordarte una cosa. Basaste tu personaje en el grandilocuente Dios, maestro de las flores y estudiante de la bondad. Dios rodea los centímetros de los tallos que crecen erguidos al sol, posa sus manoplas en la película transparente del océano para besar con sus labios salados la extensión total de la vida. Dios es el amor que depositan los carteros en los buzones, la sonrisa magistral con que recogen la correspondencia los diminutos seres, Dios controla el camino que une el sentido y la razón. Encontraste la forma de escabullir tu esqueleto en los int…

Piensa

Cuando me levanté de la mesa miré ligeramente hacia atrás; no por mucho tiempo, sólo un vistazo. Y luego miré a mi alrededor. ¿Quiénes de todas estas personas se sentarán en la mesa que acabo de dejar? ¿Cuál es su historia? ¿Por qué están acá? ¿Pasarán un buen rato o quizá se reúnan por una despedida? Ciertamente yo no la pasé muy bien. Esperé más de lo que podía darme. A fin de cuentas es un lugar. Los lugares no significan nada. Una mesa, una silla, una cerveza. El símbolo es la persona. Con quiénes estás, por qué están juntos, qué son las cosas que se dicen. Y yo recuerdo haberla imaginado conmigo.

Concursos