martes, 29 de marzo de 2011

Ningún sonido excepto el viento

Como lentes traslúcidas, mis ojos reflejan el sonido del viento. Lo quieto pero inestable que lucha contra mis fuerzas. Me ayudo a pararlo. Me ayudo a levantarme. Y luchar. El Sol me ciega, a penas veo por donde piso pero se siente cálido y blando. La arena, pienso. Escucho ahora, el sonido del mal embriagador que me envuelve y me atrae tal como perfume de verano. Ahora soy yo la que me entrego sin oponer resistencia. Mis pies envueltos en el agua parece que vuelan, buscándose entre sí con las pequeñas olas. Sé que no pertenezco al aquí ni al allí. Solo a mí misma. El beso del viento; la transparencia del agua; el gélido aliento del mar... todo está allí y pertenece a mi presente, mi único consentimiento. ¿Podré yacer en la plenitud de la incógnita para siempre? Pertenecer a la duda o encontrarle la respuesta. Siempre y cuando no me pierda entre mis pensamientos. Siempre y cuando no me olvide de que tengo una vida y debo vivirla.

2 comentarios:

Crazy little things dijo...

"tengo una vida y tengo que vivirla" algo asi no?
esa parte me encanto!
me identifique con todo.
Espero que estes bien!
besos :)

Catastrophic dijo...

Vivirla merece la pena, por experiencia.