martes, 1 de marzo de 2011

El cisne negro


Sueño de Nina: (creado por mí, no aparece en la película)
Ayer soñé que me transformaba en un cisne y mis brillosas alas blancas daban señal de vuelo. Quería intentarlo pero sentía miedo a caer.
Escuché una voz que de fondo me decía que me lanzara, que todo marcharía bien. Me entregué a sus brazos acolchonados, podía sentir su dulce perfume y volamos. Sobrepasamos mi casa; mi madre se hallaba en el techo mirándonos con cara preocupada pero yo sabía que estaba segura en brazos de aquél extraño que figurativamente podría ser mi príncipe.
No lo miré a la cara, mis ojos desvelados se posaban en sus manos suaves que me sujetaban con firmeza y seguridad. Sí, me sentía segura.
Pero luego estaba esta otra chica que apareció en un instante vistiendo de luto y jalando de mi brazo.
Comencé a llorar, el hombre me besó en la frente y me dijo que todo marcharía bien, entonces me entregué a los brazos fríos de la muchacha. Ella apretaba con fuerza mi pecho, me hacía doler mas no podía gritar.
Mi boca comenzó a llenarse de oscuras plumas cubriéndola por completo. Pensé en lo que el hombre me había dicho y cerré mis ojos.
Conducida ciegamente por un mundo perverso, podía sentir cómo me quedaba sin aire. Sin embargo algo dentro mío gozaba de aquélla muerte lenta, y me dejaba llevar.
Volamos hasta ya no percibir la realidad. Entorné los ojos y la miré fijo. Su mirada era atractiva pero escalofriante. Fue el último recuerdo pues ella me soltó y yo caí a un precipicio.
Allí no habría ningún príncipe esperándome.
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Desde que vi El cisne negro algo así como que me obsesioné con la película y vengo haciendo varios monólogos o escenas e imágenes posibles que podrían incluirse en ella.
Siento que en parte su muerte tiene una excusa validera: la perfección. {SPOILERS} Cuando cae al colchón y el profesor le pregunta qué había hecho ella le responde: Perfecta. Fui perfecta. Ya tuve mi momento.
Es difícil de entender porque mirándolo bien la "perfección" no existe y la obsesión por llegar a ella trae la muerte como consecuencia. Pero hay gente que cree en su existencia. Son puntos de vista. Yo no, pero si la llegara a encontrar me mataría, solo por ese instante: Es único y sabes que jamás lo volverás a vivir porque es un momento y lamentaría mucho vivir con el pensamiento de que algo hermoso que tuve ya no lo tendré. Quizás sea cobarde, soy más cobarde de lo que pienso, pero eso haría. Me siento muy identificada con Nina, con su inocencia, y porque ella cree en el amor eterno e incondicional pero no. El mundo afuera no se maneja así. Entonces ¿Qué le queda? Quizás la muerte, como a mí.

1 comentario:

Catastrophic dijo...

No la he visto, pero todo el mundo me dice que está genial... que ganas!
Por cierto, para hacer las cosas hay que, primero de nada, querer. Y después no rendirse, no fallar, no parar ni un segundo de intentarlo.
Un beso :)