jueves, 17 de febrero de 2011

Vivo en el castillo del horror


Es adictivo pero prohibido. Algo sensual, dulce.
Es lo que siempre busco y me lleva a la muerte.
Es como aspirar libertad y luego arrojarte de una montaña: que tu cuerpo se haga trizas. Eso ya no importa porque lo que sentiste y permanece allí adentro de aquélla frágil cáscara no muere. No. Los sentimientos no mueren.
Algunos creen que lo lograré pero es esta "vocecita" que la me persigue día y noche y me hace creer que jamás lo lograré.
La esperanza no me asegura nada, en un segundo todo puede pasar.
Veo a las personas tan aferradas a la vida, sintiendo miedo por la muerte. No lo aceptan, Do they?
El plan perfecto no es más que una -ya vieja y conocida- traición.
No sé cuan lejos iré. No es una promesa, ni un plazo. Es simplemente un "no lo sé".
Sé que todavía me queda mucho por vivir y eso me asusta, los que quizás sean los mejores años de mi vida.

3 comentarios:

Katua dijo...

'en un segundo todo puede pasar'.
Exacto, tú lo has dicho, si es TODO lo que puede pasar, ¿por qué crees que tiene que ser malo? En realidad estás dejándote llevar por el camino fácil, lo duro es luchar, formarse un camino, caerse, levantarse, continuar. Venga tía, de eso se trata la vida, ¿para qué vamos a desaprovechar la única que tenemos?

Catastrophic dijo...

Nadie lo aceta, do they? No one does. Joder! No one.

Curtis dijo...

me identifico mucho con lo que publicas.

el miedo a vivir en lo personal es por no poder llegar a vivir como quiero, debido a todas esas ideas absurdas de la personas, que te forzan a tomar caminos que uno no quiere recorrer, triste vida pero en nosotros esta la decisión de vivirla diferente a como todos quieren que la vivamos.