jueves, 24 de febrero de 2011

I can see you sad even when you smile

Hay un extraño hablándole a mi cuerpo. Siento la pérdida tan física y real que traspasa mis huesos y los daña. Otra daño más. ¿A quién le importa?, ¡A mí! A mí me duele, soy yo la persona que está poniendo el cuerpo en cada situación dolorosa. Soy yo la que sangra, la que grita, la que llora, la que luego se arrepiente de vivir o de querer no vivir.
¿Tenían que resultar tan difíciles las decisiones y tan particularmente indecisas?
Un día creo conquistar al mundo y al siguiente no sé quién diablos soy.
Mamá no está aquí en mis pensamientos para decodificarlos y sacarme de la oscuridad. Sí, puede notar cómo la tristeza arrasa con mi rostro pero no puede hacer nada más que arroparme y decirme que todo irá bien.
Ma, a veces las cosas no van bien por más que uno quiera. Me pregunto entonces si mi "querer" es realmente un deseo tan potente como para levantarme del lugar donde estoy y avanzar 10 casillas. Al menos puedo intentarlo. Mis intentos son vanos esfuerzos de lo que en realidad deberían ser.
Sí, también estoy triste porque alguien se fue pero volverá, cierto? Como todo en la vida. Como aquél boomerang que pasó raspando mi cabeza.
Si me mirara a los ojos desde afuera... ¿Qué vería?, ¿La imagen de una chica que está luchando o solo soledad, como un gran vacío dentro de la misma fotografía?

1 comentario:

Catastrophic dijo...

Que entrada tan dura... No lo sé, no lo sé.