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La gente traiciona


La gente llueve en una tarde nublada donde el Sol se esconde tras las miradas ajenas.

Me encuentro un poco atontada, aún no entiendo cómo funciona este mundo lleno de inquietudes.
Cuando hoy me preguntaron cómo me sentía simplemente respondí: Confundida.
¿Por qué? Porque a veces me siento una frágil persona -un corderito- lleno en un mundo de extraños con agujas punzantes esperando a pincharme -el lobo se acerca-
¿Quién sabe? Quizás tenga una imágen MUY errónea de mí misma y sea más fuerte de lo que crea.
Quizás aquellas experiencias que te dejan plantado boca abajo sorprendidos te ayuden a crecer. Quizás realmente se pueda sacar cosas buenas de lo malo.
¿Desarmada? Un poco. Soy como un rompecabezas a unir pero ¿Saben qué? Les tengo una buena! Tengo el pegamento en mi mano que une las piezas.
No quiero más chusmerío, ni que invadan mi privacidad gente que no les pertenece. En realidad NO le pertenezco a nadie más que a mí misma así que entiendan que tengo derecho a respetarme y hacerme valer.
En fin, día complicadito. El miércoles retomo el taller literario.

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