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Estoy aquí muriéndome

"Como Sandra no era una de esas personas especiales con poderes especiales de intuición, no tendría más remedio que hacer lo que hace la mayoría. Esperar. Esperar a que mañana se haga hoy, cuando ya es tarde para dejar la corbata en el corbatero, la camisa en el estante, el pantalón en la percha y meterse de nuevo en la cama porque maldita sea el maldito tiempo y el maldito destino que me hizo ponerme todo eso para estar en esta maldita esquina en este maldito segundo y ese auto se ha vuelto loco porque se viene hacia donde estoy yo con mi corbata pantalón camisa y mi cara de imbécil que debería estar durmiendo y estoy aquí muriéndome."

Perros de nadie de Esteban Valentino

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