miércoles, 26 de enero de 2011




Estando cerca del río, mojando mis sentimientos, mis lágrimas ya deshechas.
Me hallo frente a las estaciones que cambian y pasan por mi cabeza.
No. Ya no lo amo como antes. Ninguno podría diferenciarse de la figura perfecta que creí amar, nadie. Quizás un personaje que yo misma armé. Uno fuerte por fuera pero que se deshacía por dentro, llorando su propia creación.
Le dije, un día sentados afuera, no tengas miedo que quien sea que esté intentando separarnos no lo hará, no podrá. Pero no me respondió. Y el tiempo nos alejó.
Quizás fue el mejor momento de mi vida... cuando abrí los ojos y descubrí la imperfección en su mirada. La agresividad que cabía en ella.
Me vi a mí misma frente a un espejo, imitándolo, imitándome. Ya no podía diferenciar quién era quién.
Aquél fue el último día que logré verlo. Podría decir que mi corazón sobrevivió, que sí... ¡No me agarró un ataque al corazón!

1 comentario:

Catastrophic dijo...

ODIOELAMOR.
He dicho.