miércoles, 20 de octubre de 2010

Rojo dinamita


¿Qué es el dolor sino una transición, un estado que puede volverse permanente? Ahí es cuando nos desesperamos, nos deprimimos (¿O ya estábamos antes deprimidos?)
Puede durar infinitamente hasta el momento que tomamos la decisión de pararlo.
Quizás nos cansamos de tanto dolor, tanto lo mismo (Todos los días son iguales de aburridos y monótonos).
La pregunta no es cómo sino CUÁNDO nos cansamos. (Basta para mí y para todos)
¿Uno realmente se cansa del dolor o de la situación, o de ambos? (De todo, hasta de vivir así)
¿Qué se hace con ese cansancio? (¡Hablá!), ¿Dónde depositamos al dolor cuando dejamos de transcribirlo en el cuerpo y en actos dañinos?, ¿En el habla?, ¿Y si no se puede hablar? (El querer pero el no poder)
Entonces uno habla con ACTOS (como puede, como le salga).
¿Por qué elegir hablar a través de actos dañinos?, ¿Por qué no con actos que no lastimen? (Sé sano)
Me lastimo por fuera a través de la sangre externa pero no con las lágrimas. ¿Por qué no puedo llorar?
Deseo fervientemente llorar (no sangrar), que el otro sepa mi dolor a través del llanto y no de otras conductas.

4 comentarios:

Sentimientos! dijo...

hOLA
Muchas y profundas preguntas que hoy realmente no se responder.
Hay tantos momentos de dolor,que a veces las lagrimas desaparecen .

Nos leemos
un beso

~PiLi~ dijo...

Hace tanto no lloro... A veces cuando estoy triste (en general por los demás) puede que me salga alguna lágrima, ¿pero llorar desconsoladamente para descargarme por fin? Ya ni me acuerdo. En realidad sí, pero las últimas veces que estaba así no quería llorar, entonces me lastimaba para calmarme un poco. Lo que termina siendo peor...
Sos muy buena escribiendo. Osea que aún podés comunicarte por medio de las palabras. Ok, no hablando capaz, pero escribiendo es una gran forma de descarga también, no?

Kaamm dijo...

quiero las respues a las preguntas!
ACTOS,totalmente de acuerod,
me gusto este texto!
y el titulo genial
besos!

Catastrophic dijo...

Llorar, muchas veces, no funciona. No del todo.
¿Y sabes? Descubro con asombro, comienzo a descubrir que sangrar a veces tampoco. No alcanza. Miedo tengo.
Un beso.