martes, 26 de octubre de 2010

Let's get lost


Perderme en la calle, en la oscuridad, en el infinito. Llorar como nunca he llorado, y luego sangrar.
Recorrer mi cuerpo, sus cicatrices, algunas ocultas, otras a la vista.
Sentir que mi cuerpo flota (es como si volara, me decías una vez)
Caer infinitamente sobre mí y gozarlo. Girar, girar, girar.
Romper las palabras, sacarlas de su condena ¡HABLAR!; la fascinación de la vida, de sus múltiples formas de doler. Luego respirar. ¿Qué es este aire que respiro?
La resignación viene de la mano del placer. Me place reunciar a mí misma.
Ya no más dolor, ya no más dolor.
Déjame acercarme, o alejarme, cualquiera de las dos me acercaría a tí. Es un amor doloroso que guardo aquí adentro cultivando las mil y una formas de atreverme a decirte ¡Vete! Tu amor ya no es más dolor. Ahora soy nueva, lo ves? Soy real, y puedo volar... ¡Yo vuelo! Jamás podrás cortarme estas alas.
Siempre me dijiste que era una niña asustadiza, que no lograría irme de tí pero ahora tus palabras no me alimentan. Quizás ahora sea la misma niña miedosa de vivir pero no de morir.
La muerte es el punto máximo de exitación. La lejanía más cercana.
La muerte es el dolor más hermoso.
En cambio, tú, vida ¿Qué me has dado todos estos años?

1 comentario:

Violencia Rivas dijo...

me encanyo muchisismo
esto que escribiste
deja pensar e
besitos