domingo, 31 de octubre de 2010

centrifugando mi vida


"Ningún tren parte hacia tu casa. Mañana nunca existió, como no existieron las listas de pájaros asustados"

Mañana nunca existiré porque no existe el mañana. Quizás sean libres las palabras que en mí guardaron silencio. Sí, quizás hable. ¿Pero de qué sirve el habla si de todas maneras no existiré?
Deseé tantos sueños inconclusos que me han roto el alma, me llenaron de inexpresión. Es por eso que ya no creo en los sueños y las promesas.
Las promesas son vagas ilusiones del consuelo, te dicen que todo va a estar bien pero no lo estará.
Llevo en mí escritos sobre despedidas pero nunca he tenido el valor de pasar aquéllos pensamientos a papel, por miedo a que me asuste la vida, porque la muerte no me asusta es tan solo una transición a hacia la verdadera vida. Sin privilegios. Sin favores. Sin dolores. Solo soledad.
Me he visto desde el abismo caer infinitamente pero nunca logro estrellarme contra el suelo. ¿Será que tengo un ángel protector? No. No te quiero.
¡Solo déjame con mi soledad! que ya está habituada de tanta abrumación. Sí, me abruma el presigio de poder aún doler.
¿Por qué no huyes dolor? Ya mi pobre corazón no te necesita.
Solo mi deseo - contrario de tenerte- hará desaparecerte.
Pero la oscuridad es continua, y ya no es amiga del Sol. Algunos dicen que la oscuridad es desolación; en cambio la luz es el encuentro con uno mismo.
A penas parapadeo porque al mirar por la ventana noto que mis ojos lloran reemplazando a la lluvia.
¿Y eso duele? Lo que más duele es la indiferencia al dolor.
Aquéllas lágrimas podrían ser yo que me voy desintegrando.
Quizás me busque el reproche para decirme ¡Por qué no has sabido vivir la vida!
Y yo ahora - ahora sí estallada en llanto, le respondo-
Porque ella no ha sido buena conmigo.

3 comentarios:

enrojecerse dijo...

la entrada anterior me puede
esa serie es impresionante

~PiLi~ dijo...

Me encanta cómo escribís... En especial porque puedo sentirme en cada palabra...
No te preocupes, no me molestó tu comentario en mi blog. Y sí, es verdad, soy demasiado perfeccionista. Me saboteo a mí misma, como dijiste: no me puedo conformar con lo que tengo, siempre necesito lo ideal. Es que da un poco de miedo vivir la realidad, aceptarla.
Ahí te agregué al msn, espero que algún día podamos hablar. Espero que vos también puedas estar mejor!

Doamna care plânge dijo...

Me gusta lo que pensas de la muerte! :D