miércoles, 29 de septiembre de 2010

Niño

Niño, embarcado en eterno llanto
no le temas a lo incierto.
Quizás sea tan solo tiempo
lo que te lleve acostumbrarte
al dolor.
Niño, que juegas con las sonrisas
no abandones el presente
que es lo único que te pertenece.
Entre inocencias perdidas
tu respiración mantienes,
por debajo de la mesa
como si temieses que la sombra
haga de aquello puro, algo pecoso.
Un pecado hambriento,
que no enamora.
Solo escupe fuego.
¿A dónde irán a parar las cenizas?
Quizás manchen tu traje empobrecido.

Tus labios morados
mantienen las palabras fuera de tu boca.
Temes más de lo que vives.
¿Será el miedo a vivir demasiado, inmenso
para tu corazón encogido?
El miedo ennegrece el alma,
la vuelve vieja, casi transparente.

Carne junto al hueso,
pegados bajo el cielo enmascarado
Pobre niño, ¿A dónde has quedado?
//
Admito que no soy amante de las poesías pero ¿Qué tal me salió esta?, ¿Muy poética, cursi?

1 comentario:

Catastrophic dijo...

Nunca jamás entenderé la poesía. Y cuando no rima, peor aún. Perdón :)