martes, 31 de agosto de 2010

La no-vida!


Just gonna stand there and watch me burn,
Well that's alright because I like the way it hurts
Just gonna stand there and hear me cry
Well that's alright because I love the way I lie.

Si pudiera llorar al menos estallaría de una manera sana pero no. Lucía doesn´t cry.
Estoy teniendo lo que se llama "una crisis silenciosa", donde me ahogo con mis propias palabras (y las como, literalmente) a través del silencio. Pero no es que no tenga cosas para decir, al contrario, sí tengo y son muchas. Supongo que me cuesta largarlas (mis palabras son como balas) y ubicarlas en mi boca: Las palabras correctas. Quiero que se me entienda lo que digo aunque a veces no sea clara. ¿Lo soy ahora? Creo que me puse un poco nerviosa. Empecemos de nuevo, bah, no hay mucho para rebobinar. Es esta sensación (real) de no poder decir lo que quiero.
Me aterran los grupos grandes, es por eso que dejé de salir, me aterra opinar, me aterran las avenidas llenas de colectivos con personas que te observan mientras vos caminas, lo peor es cuando estas parada en algún local y ahí están ellos, mirándote. Ok, quizás sea un poco ¿extremista, absurdo?, ¿Pero quién no lo es en su maldita vida?
Tengo pánico a cosas que antes solo solían asustarme, como la gente. Cuando antes me ponía nerviosa para dar un discurso en frente de millones de personas ahora no podría hacerlo, me desmayaría o algo así.
Cuando antes me ponía nerviosa antes de llegar a una reunión con amigos, ahora no podría hacerlo, la evito, no voy. ¿No es esto todo absurdo?
Cuando antes solía vivir ahora... ¿Lo evito? Pero mentiría si dijera que ya no lucho porque sí lo hago y es una lucha diaria: Luchar contra uno mismo.
Y eso también me aterra, vivir así por el resto de mi tiempo. Vivir pero no vivir. Jugar a vivir. Uno puede jugar pero lo cierto está en que las dificultades de la vida no son más leves por ser un "juego".
Simulacros, video juegos, mentiras. Son todo más de lo mismo.
Me desvié del tema. Lo que quería decir por escrito ya que mi boca no se digna a hablar, es que precisamente no puedo hablar. Estoy entumecida, adormecida, idiotizada... no sé qué más adjetivos ponerle.
Mi psicóloga (Sí, ¿Por qué pensarías que una persona como yo no tendría que ir al psicólogo? No digo que esté loca pero son altamente impulsiva y necesito algo así como una escucha semanal) no me dice nada. Quizás yo no le diga nada.
"Habla" Es su única respuesta pero me cuesta, no puedo, no quiero, no NADA.
Estoy pensando en dejarte, querídisima psicóloga, a todos. No, no me voy a suicidar, solo quiero irme de ese tratamiento donde a veces me siento solísima y en todo su sentido literal. La gente no es mala, en lo absoluto, creo que me tienen demasiada paciencia pero... ¿Qué falla? El no poder comunicarme, y si no puedo hacerlo ahí quizás sí en otro lado.
¿Mala conclusión? No lo sé pero estoy harta del silencio, de las pausas, de la no-vida.
Quiero la sí-vida!!!

1 comentario:

MariaGi dijo...

Las crisis silenciosas son lo peor, la mejor ayuda la encuentra uno mismo :)
Saludos!