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It hurts so bad that I can't dry my eyes.


Después de 10 siglos sin Internet, volví. En el transcurso escribí esto.

A veces me encuentro a mí misma ideando planes sanos y tan llenos de vida que por un instante me hacen olvidar el dolor cotidiano y la decisión que tomé hace unos días,
Sonrío de la emoción, en los brazos de mamá mientras que ella me dice que todo va a estar bien.
Me promete que cuando le salga ese famoso juicio de hace años, vamos a viajar a Estados Unidos, y yo me permito soñar. Aquél juicio puede llegar demasiado tarde, me pregunto si estaré para vivirlo.
Y mientras le doy unos sorbos al té con leche que ella me preparó, escondo las pastillas en el bolsillo aún con la sonrisa grabada en la cara pero ya no sé si río de emoción o de dolor.
Ahora escondida en mi cuarto, me permito largar un par de lágrimas que se escabullen por entre mis mejillas.
Todo lo cálido en mi interior no es más que una imagen, un delirio armado, una apariencia que se esfuerza tanto por encajar pero no entiende que siempre será el patito feo de la historia, la oveja negra... ni el dolor mismo parece encontrarse dentro de ella pero a la fuerza, plácidamente se amolda. ¿Por qué tú, felicidad, falsa y escurridiza no puedes encajar?
Dentro mío, mientras me voy perdiendo en la música de fondo, voy recordando el rostro de mamá, iluminado y vivaz que esta mente se esfuerza por resaltar y quiero decirte -decirme- que me perdones pero que el dolor no se irá, que es muy grande y pesa mucho en estos párpados ya cansados de mirar a estas lágrimas rodar. Decirte que me encantaría hacer el viaje con vos a los Estados Unidos pero que el dolor no se irá ¡Y es tan inmenso! Y tan doloroso que mis lágrimas no pueden enjuagar y purificar estos pensamientos.
Es un desperdicio de mente (y de vida).

Comentarios

  1. Tal vez deberíamos aceptar esa felicidad, hacerle lugar y sacar al dolor. Es que hay veces que pareciera que somos nosotros los que tenemos miedo de cambiar...
    Ojalá puedas ir a Estados Unidos, y pasarla bien :) <3

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