viernes, 30 de julio de 2010


Me despido de su sonrisa y de sus recuerdos, de los momentos felices, de la ambición, de la ficsión, de los barriletes, del ayer y del mañana, de las palabras ácidas y de su dulce boca... Me estaré despidiendo de tí probablemente el resto de mi vida porque creo que tengo cierta debiblidad -como si el amor fuese contagioso- y aún no puedo dejarte ir. Puedo amanecer frente al mar, junto al sabor de un viejo libro y un café acompañando pero ¿Dónde diablos te encuentras?, ¿A dónde te has ido? -¿me has dejado?-

1 comentario:

toujoursrever dijo...

me pasa algo parecido... :( hay q ser fuerte y tratar de buscar la fecilidad!