miércoles, 28 de abril de 2010

Taller de Cultura. (donde se habla de todo menos de nuestra cultura)
Salí fuera del salón con la excusa típica y repetidamente ridícula de "Ya vengo, voy al baño".
¡Essssta! Jamás volví. Me tiré en el sillón con otra de mis compañeras mientras me fumaba el primero de los 4 cigarrilos seguidos que me fumé en esa hora.
Ambas estabamos tristes, ya es moneda corriente al parecer. La tristeza se contagia como los bostezos.
Intenté hablar con ella sobre mi angustia, sentí que aunque mucho no la conocía podía largar todo lo que quisiera, en definitiva aquélla conversación quedaría allí mismo y jamás se volvería a repetir. Entonces...
Resultó que ella se identificó con lo que me estaba pasando y en lugar de levantarnos el ánimo, terminamos haciendo una especie de ping-pong de lo mal que nos sentíamos.
En un momento, ella cortó la conversación con una pregunta absurda, para no seguir hablando de aquéllo de lo que tanto estaba sufriendo.
Aún así, yo hubiese querido seguir hablando. Largar todo por más fuerte que pudiera ser, por más ridículo y estúpido de mi parte. Para entender en definitiva lo mierda que estaba siendo.
No es por nada, no es que me encante descalificarme pero totalmente estoy siendo una mierda conmigo misma y con el resto. Me cago en todos. Miento descaradamente con una ligera sonrisa en la cara como si estuviese tratando de comprar a un cliente, y estamos hablando de mi propia familia, y de mi tratamiento, los que se supone que me ayudarán a salir adelante.
Hace 3 semanas que estoy decayendo mal, lo sé y no puedo evitarlo. En parte no quiero y me duele, me revienta, me recontraremil MOLESTA que hay cosas que cuando uno las pierde no puede volver a recuperarlas.
Me estoy perdiendo a mí misma y eso no es algo que se consigue a la vuelta de la esquina. Ni se arregla con pastillas, ni con comida ni con nada en el mundo.
Otra de las chicas me hizo un comentario, en realidad lo único que dijo de mí es que era un bardo.
Y tiene razón, y me vuelvo chiquitita, quiero alguien que me de un abrazo o que me clave un cuchillo en la cabeza.
quisiera que las cosas mejoraran, en lugar de eso y para ¡oh, maldita sorpresa!, empeoran.
No importa de todas formas no? Total hoy salí con él y conseguí lo que quería. Eso es todo lo que importa. Lo usé como la peor y realmente no siento nada más que adormecimiento en mi interior.
Me duermo, me pierdo, mientras la vida sigue y yo me quedo acá.

1 comentario:

~PiLi~ dijo...

Es lindo a veces poder descargarse y hablar con alguien que entienda...
Entiendo esa sensación de perdida, de adormecimiento, de necesitar al menos un abrazo. A veces creo que un simple abrazo podría salvarme, pero nunca hay nadie para eso...
Espero que las cosas empiecen a mejorar para vos <3