domingo, 4 de abril de 2010

Si tuviera algo para decir...

Te diría que te estoy buscando.
Me diría que me estoy buscando.


¿Por qué esa necesidad que a veces tenemos de preguntarle al otro si de verdad nos quiere, cuando en realidad la respuesta la tenemos? Sabemos que es así pero dudamos. ¿Qué es lo que nos hace dudar?; ¿Acaso será esa búsqueda interior de afecto externo, cuando en realidad tan solo buscamos nuestro propio cariño?
Explotar. Gritar. Todo a pedazos lo que sentimos. Deshacernos de la culpa, de las palabras, de lo que quedó pendiente.
Retroceder para no encontrar la verdad. Aquélla a la que tanto le tememos.
¿Qué si descubro que no me quiere, que estoy sola? Inmensamente sola.
¿Qué falló? (¿En qué fallé?)
¿Por qué las cosas terminan de esta manera si yo no quiero? Todavía tengo el poder de decisión.
Puedo CAMBIAR. Puedo esforzarme. O también puedo hundirme, rendirme, entregarme.
No es esto un plan, un sueño, es más bien un vacío, el momento justo en el que la necesidad se transforma en deseo. Deseo incontrolable, traicionero.
Y yo no tengo rencor guardado. En este caso quiero citar una frase de una canción de Arjona (excepcionalmente, claro) que dice: "Quiero regalarle una flor al amor de mi herida". Tal como te la dediqué a vos años atrás, quiero dedicármela a mí, para reconciliarme un poco con mi vida.

3 comentarios:

enrojecerse dijo...

no preguntes si te quieren, preguntate hasta cuando te querran.
(yo, de tanto preguntar, una vez no obtuve nada) por pesada. me dije.
así que ya sabes:) ahi esta mi conejo. quiere mucho!

chicavioleta dijo...

creo que primero hay que preguntarnos a nosotros mismos si nos queremos antes que preguntarle a los demas si nos quieren..
porque el como tengas la autoestima cuenta mucho para ver como te sienten o te ven los demas..
pero solo es una creencia mia..
besos (:

una vagabunda soñadora dijo...

me pregunto exactamente lo mismo.