Ir al contenido principal

go sadness


Lágrimas secas.
(¿en qué quedó este blog?)

Recién terminamos de almorzar, lagrimeé un poco pero rápicamente me sequé las lágrimas, no quería que mamá me viera así. Ella piensa que soy fría, que no me importa nada, que la odio, que solo quiero destruirme.
Bueno, má, sigo siendo un humano, una persona la misma que conocías. Aunque ahora tenga una coraza inmensa y pretenda llevarme el mundo por delante.
Ahora soy egoísta; nunca creí llegar a conocer esa palabra e incluso cuando todos me decían que era egoísta ni me entraba por la cabeza creerlo. ¿Yo, la que quiere salvar el mundo y ayudar a las personas?
Sí, yo.
A veces uno piensa que nuestras acciones son nuestras acciones y que no modifican en nada la vida de los demás. Que lo que haga es tema nuestro. Pero también existe la palabra herir y muchas cosas de las que hacemos hieren a nuestro alrededor.
Yo pensaba que dañándome a mí misma no tenía nada que ver con mi alrededor. Si por ejemplo me pasara una semana entera tirada en la cama llorando sin salir de la casa es problema mío. Pero en realidad no, afecta a los seres que te quieren, afecta a tu trabajo, afecta a las rentas de la casa... No solo sos vos. (Si tan solo pudiera entender eso)
Hay otros.
Y yo me siento tan vacía, tan triste, tan... ni lo puedo expresar en palabras porque no alcanzaría.
Ayer fui a bailar con unas amigas, me atacó una soledad aún estando rodeada de tanta gente. Muchas cosas pasaron por mi cabeza (que no vienen al caso) y yo simplemente me fui. El guardia de seguridad me preguntó: ¿Tan rápido te vas?. No eran ni las 2 de la mañana.
Hacía muchísimo frío afuera y estaba sola. Esta vez todo corría por mi cuenta. Caminé mucho, pasé por bares repletos de gente tomando alcohol y otras cosas.
Me tomé un colectivo y me fui a otro boliche. Y nuevamente estaba sola, sin crédito en el teléfono para avisar dónde estaba. Estuve un rato bailando, la gente te llevaba de un lado para el otro con el ritmo de la música, todos riendo, cantando y yo llorando.
Al cabo de un tiempo me fui, tomé un taxi, estaba mareada y no me acordaba donde quedaba el otro boliche.
Entonces me senté en un bar y comí empanadas. El bar estaba vacío, solo mi cuerpo inerte ocupaba un espacio en la inmensidud del lugar.
Y luego seguí caminando y caminando y tomé otro taxi y me fui a casa.
Mamá no estaba al tanto de todo esto. ¿Cómo creen que se puso al verme demacrada frente a la puerta de casa?

Comentarios

  1. Estuve leyendo tus entradas, y la verdad es que te entiendo.
    Yo también sé que estoy siendo egoísta al sentirme así, que lastimo a los demás lastimándome a mí misma, pero se pueden cambiar los sentimientos? se pueden controlar? Si se pudiera todo sería más fácil, no? Pero no se puede controlarlos, ni siquiera con unas tontas pastillas que solamente te duermen...
    En fin, solo eso, que te entiendo :)
    Cuidate <3

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

We live in a rainbow of chaos

Entradas populares de este blog

Alejandra Pizarnik, ensayo

Ayer estuve en la radio "Industria Argentina" Hablando sobre Alejandra Pizarnik, lejos mi poetiza favorita. Les dejo a continuación el ensayo que escribí sobre ella.

Alejandra Pizarnik: Diarios
“Decir que me abandonaste sería muy injusto; pero que me abandonaron, y a veces me abandonaron terriblemente, es cierto”. Kafka

A través del recorrido por sus diarios que fueron publicados en el 2003, intentaré descubrir una faceta de la poeta, para poder entender mejor sus poemas y su modo de sufrir, que la persiguió durante toda su vida. Quiero invitar al lector, que a través de estas páginas, haga su propio descubrimiento. Claro que yo la estoy leyendo bajo mi punto de vista y mis circunstancias; cada uno desarrollará una propia versión de estos diarios. Podrán o no gustarles su trabajo pero para mí es imprescindible incluirla en estos esbozos de pensamientos puesto que Pizarnik fue una gran influencia para mí, y lo será siempre. Nunca morirá mientras la reviva, ya sea pensando en al…

Las dos caras de dos monedas

Tony, he de recordarte una sola cosa. Los trenes parten bien temprano por la mañana, desaparecen en una estela de vapor, tu boca los imitaba (tu, tum, tu, tu; tu, tum, tu, tu), yo te veía alejarte a la par, tus dedos maquinales, tus ojos rodantes, tus músculos de acero, eran como un gran monstruo asustado. Pero luego lostrenes regresan, nos llevan devuelta a casa. Tú nunca podrías ser un tren, porque nunca regresaste.
Mariquita, he de recordarte una cosa. Basaste tu personaje en el grandilocuente Dios, maestro de las flores y estudiante de la bondad. Dios rodea los centímetros de los tallos que crecen erguidos al sol, posa sus manoplas en la película transparente del océano para besar con sus labios salados la extensión total de la vida. Dios es el amor que depositan los carteros en los buzones, la sonrisa magistral con que recogen la correspondencia los diminutos seres, Dios controla el camino que une el sentido y la razón. Encontraste la forma de escabullir tu esqueleto en los int…

Piensa

Cuando me levanté de la mesa miré ligeramente hacia atrás; no por mucho tiempo, sólo un vistazo. Y luego miré a mi alrededor. ¿Quiénes de todas estas personas se sentarán en la mesa que acabo de dejar? ¿Cuál es su historia? ¿Por qué están acá? ¿Pasarán un buen rato o quizá se reúnan por una despedida? Ciertamente yo no la pasé muy bien. Esperé más de lo que podía darme. A fin de cuentas es un lugar. Los lugares no significan nada. Una mesa, una silla, una cerveza. El símbolo es la persona. Con quiénes estás, por qué están juntos, qué son las cosas que se dicen. Y yo recuerdo haberla imaginado conmigo.

Concursos