sábado, 24 de abril de 2010

go sadness


Lágrimas secas.
(¿en qué quedó este blog?)

Recién terminamos de almorzar, lagrimeé un poco pero rápicamente me sequé las lágrimas, no quería que mamá me viera así. Ella piensa que soy fría, que no me importa nada, que la odio, que solo quiero destruirme.
Bueno, má, sigo siendo un humano, una persona la misma que conocías. Aunque ahora tenga una coraza inmensa y pretenda llevarme el mundo por delante.
Ahora soy egoísta; nunca creí llegar a conocer esa palabra e incluso cuando todos me decían que era egoísta ni me entraba por la cabeza creerlo. ¿Yo, la que quiere salvar el mundo y ayudar a las personas?
Sí, yo.
A veces uno piensa que nuestras acciones son nuestras acciones y que no modifican en nada la vida de los demás. Que lo que haga es tema nuestro. Pero también existe la palabra herir y muchas cosas de las que hacemos hieren a nuestro alrededor.
Yo pensaba que dañándome a mí misma no tenía nada que ver con mi alrededor. Si por ejemplo me pasara una semana entera tirada en la cama llorando sin salir de la casa es problema mío. Pero en realidad no, afecta a los seres que te quieren, afecta a tu trabajo, afecta a las rentas de la casa... No solo sos vos. (Si tan solo pudiera entender eso)
Hay otros.
Y yo me siento tan vacía, tan triste, tan... ni lo puedo expresar en palabras porque no alcanzaría.
Ayer fui a bailar con unas amigas, me atacó una soledad aún estando rodeada de tanta gente. Muchas cosas pasaron por mi cabeza (que no vienen al caso) y yo simplemente me fui. El guardia de seguridad me preguntó: ¿Tan rápido te vas?. No eran ni las 2 de la mañana.
Hacía muchísimo frío afuera y estaba sola. Esta vez todo corría por mi cuenta. Caminé mucho, pasé por bares repletos de gente tomando alcohol y otras cosas.
Me tomé un colectivo y me fui a otro boliche. Y nuevamente estaba sola, sin crédito en el teléfono para avisar dónde estaba. Estuve un rato bailando, la gente te llevaba de un lado para el otro con el ritmo de la música, todos riendo, cantando y yo llorando.
Al cabo de un tiempo me fui, tomé un taxi, estaba mareada y no me acordaba donde quedaba el otro boliche.
Entonces me senté en un bar y comí empanadas. El bar estaba vacío, solo mi cuerpo inerte ocupaba un espacio en la inmensidud del lugar.
Y luego seguí caminando y caminando y tomé otro taxi y me fui a casa.
Mamá no estaba al tanto de todo esto. ¿Cómo creen que se puso al verme demacrada frente a la puerta de casa?

1 comentario:

~PiLi~ dijo...

Estuve leyendo tus entradas, y la verdad es que te entiendo.
Yo también sé que estoy siendo egoísta al sentirme así, que lastimo a los demás lastimándome a mí misma, pero se pueden cambiar los sentimientos? se pueden controlar? Si se pudiera todo sería más fácil, no? Pero no se puede controlarlos, ni siquiera con unas tontas pastillas que solamente te duermen...
En fin, solo eso, que te entiendo :)
Cuidate <3