Ir al contenido principal

Las miradas a veces me son ajenas

Se acerca. Se acerca. Respiro entre cortadamente y cierro los ojos. No sé realmente si es real lo que estoy viviendo pero lo siento tan cercano: sus palabras, su respiración y sus miradas.
¿Me está mirando a mí o simplemente apunta la vista hacia mi lado?, ¿Le interesaré o tan solo pretende divertirse?
A veces parece un espejismo. Tantas otras veces sentí lo mismo (Digo "sentí" porque siempre terminó siendo eso, un espejismo) y salí desilucionada.
Las miradas no significan nada hasta que se transforman en algo y pueden ser inocuas y a la vez, dañar bien en lo profundo.
Escarban en nuestro interior como si pretendiesen encontrar oro. "¿Oro?, ¡Si mi amor no vale más que un par de monedas!"
A su vez, solo espero que se aleje. Siento miedo, un miedo que me paraliza. Se filtra por entre mis palabras y lo que salen son débiles susurros. No me oye, dudo que alguna vez lo haga.
Pero igual lo miro con cara de desconcertada, como si la situación me fuese ajena.
"¿Me estás hablando a mí o a la pared? Lo siento, bebé. Hoy tengo una cita con el Destino"
Sí, lo único que me salen son excusas. ¿Qué le diré? o peor aún
¿Qué me diré a mí misma cuando se levante y salga por la puerta sin haberme dicho nada?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Alejandra Pizarnik, ensayo

Ayer estuve en la radio "Industria Argentina" Hablando sobre Alejandra Pizarnik, lejos mi poetiza favorita. Les dejo a continuación el ensayo que escribí sobre ella.

Alejandra Pizarnik: Diarios
“Decir que me abandonaste sería muy injusto; pero que me abandonaron, y a veces me abandonaron terriblemente, es cierto”. Kafka

A través del recorrido por sus diarios que fueron publicados en el 2003, intentaré descubrir una faceta de la poeta, para poder entender mejor sus poemas y su modo de sufrir, que la persiguió durante toda su vida. Quiero invitar al lector, que a través de estas páginas, haga su propio descubrimiento. Claro que yo la estoy leyendo bajo mi punto de vista y mis circunstancias; cada uno desarrollará una propia versión de estos diarios. Podrán o no gustarles su trabajo pero para mí es imprescindible incluirla en estos esbozos de pensamientos puesto que Pizarnik fue una gran influencia para mí, y lo será siempre. Nunca morirá mientras la reviva, ya sea pensando en al…

Las dos caras de dos monedas

Tony, he de recordarte una sola cosa. Los trenes parten bien temprano por la mañana, desaparecen en una estela de vapor, tu boca los imitaba (tu, tum, tu, tu; tu, tum, tu, tu), yo te veía alejarte a la par, tus dedos maquinales, tus ojos rodantes, tus músculos de acero, eran como un gran monstruo asustado. Pero luego lostrenes regresan, nos llevan devuelta a casa. Tú nunca podrías ser un tren, porque nunca regresaste.
Mariquita, he de recordarte una cosa. Basaste tu personaje en el grandilocuente Dios, maestro de las flores y estudiante de la bondad. Dios rodea los centímetros de los tallos que crecen erguidos al sol, posa sus manoplas en la película transparente del océano para besar con sus labios salados la extensión total de la vida. Dios es el amor que depositan los carteros en los buzones, la sonrisa magistral con que recogen la correspondencia los diminutos seres, Dios controla el camino que une el sentido y la razón. Encontraste la forma de escabullir tu esqueleto en los int…

Piensa

Cuando me levanté de la mesa miré ligeramente hacia atrás; no por mucho tiempo, sólo un vistazo. Y luego miré a mi alrededor. ¿Quiénes de todas estas personas se sentarán en la mesa que acabo de dejar? ¿Cuál es su historia? ¿Por qué están acá? ¿Pasarán un buen rato o quizá se reúnan por una despedida? Ciertamente yo no la pasé muy bien. Esperé más de lo que podía darme. A fin de cuentas es un lugar. Los lugares no significan nada. Una mesa, una silla, una cerveza. El símbolo es la persona. Con quiénes estás, por qué están juntos, qué son las cosas que se dicen. Y yo recuerdo haberla imaginado conmigo.

Concursos