sábado, 14 de octubre de 2017

They really are once in a  generation {the sparks that started the fire}


 


El arte es una mierda, se crea desde la mierda del más mísero sentimiento. No se supone que te hace sentir bien en el mismísimo momento en el que estás creando porque duele, porque sentís que te arranca un pedazo de tu propia carne; la sangre discurre por entre la hoja, la bautiza y ahora ese pedazo de mierda es tu hijo bastardo. El que quizá nunca deseaste engendrar pero ahora acá lo tenés, es tuyo. Es tu mierda y con ella debes hacer algo.
Quizá te atrevas a mostrársela a una persona que tenga buen criterio; tomarás valor, juntarás coraje y esa mierda, de repente, tiene ahora un nombre, lleva tu apellido, no hay modo de desvincularte de tu arte. Pero la verdadera pregunta es: ¿Vos creaste el arte o el arte te creó a vos?

                                 
                                                                           
                                                                        
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jueves, 12 de octubre de 2017

visual vibes



En mi fantasía estamos solas, pretendiendo trabajar ocupadas en un proyecto. Te digo que te voy a ayudar, de verdad lo intento. Nos miramos un instante prolongado; pienso que es la señal. Me acerco segura de mí misma, de nosotras y del universo. Acerco mis labios a tu boca, lo suficiente para que nuestros alientos se fusionen, y justo cuando te mueves para que las bocas colisionen, me alejo unos centímetros sonriendo. Te miro nuevamente, estoy excitada pero no tanto como lo estás vos. Mis labios se posan sobre tu cuello, los muevo con lentitud permitiendo que la lengua se abra paso en el caudal inmenso de tu piel –tu sexo es una cascada y mis manos están listas. Vos estirás el cuello hacia atrás, y yo aprovecho para que una de mis manos rodee tu cintura, la otra se abre paso por entre la ropa, descienden hasta la boca del estómago deslizando la remera hacia afuera. He conquistado un nuevo espacio: el tronco superior. Te tengo, querida… mis dedos trepan por debajo de la remera y mis labios vuelven magnéticamente hasta tus labios. Esa voz en mi cabeza me dice que debo tocarte pero yo ya estoy en llamas, y no sé qué quema más: tenerte en este mismo momento o alejarme. No me alejo, dalo por hecho. Me agacho un poco teniéndote por los hombros, empujándote suavemente contra la encimera. Estás atrapada. Mi boca besa tu ombligo y continúa subiendo. Remera fuera, boca dentro. Los dedos buscan la piel y tus pezones se erizan en busca de calor; los pellizco un poco, notando cómo se te pone la piel de gallina. Si mi sexo está temblando, el tuyo debe estar en medio de un huracán. Soy tu puerto, y vos mis olas. Hagamos un tsunami. Estemos en motus, querida mare, pero no me aflojes todavía que aún no llegué al epicentro de tu tierra. Tus manos disponibles se aferran al mármol de la mesada, temiendo que el peso de tu cuerpo ceda. No te preocupes, te tengo, no pienso soltarte. Apoyo mis diez dedos extendidos sobre tu estómago y los deslizo hacia abajo lentamente; quiero que vayas sintiendo lo que vendrá a continuación, pero por sobre todo quiero que sufras la lentitud, que me apures. Te protegeré, mas no a cualquier costo. Sé que ambas compartimos el mismo hambre, la diferencia es que yo soy el verdugo, y vos la víctima. Estás atada a mis tiempos, querida. Mis manos se detienen en el cierre del jean, acerco la boca para desabrocharlo mientras que otra mano, de otro ente, sin duda no la mía, baja el cierre. En este momento tengo tres manos, quisiera tener cien, y explorar cada centímetro de tu cuerpo al mismo tiempo. Desde el dedo gordo del pie hasta el último pelo de la cabeza. No quiero dejar nada virgen. El destino es para los mediocres, nosotras tenemos la noche, y quizá el día siguiente. Disfrutemos esto. Ahora. Pantalón afuera, manos dentro. Me yergo para enfocarme nuevamente en la boca, creo que ha estado diciendo algo, ¿O eran gemidos? No lo sé. Ya no puedo escucharte, estoy en otra dimensión y quiero llevarte a ella. ¿Me permitís? Allí no existen cuerpos, sólo sensaciones. ¿Tenés ganas de ser una sensación? ¿Podrás soportarlo? Excitación, lujuria, deseo, y mucho más. A veces lloro después de tener sexo. Aunque esa no sea una sensación que quiera recordar. Estás temblando, te ayudo a llegar al suelo donde repentinamente una hermosa manta de lana permite que no pasemos frío. Increíble, ¿no? Te dije que en esta dimensión todo es posible. Tan posible como que vos y yo estemos juntas. Tan posible como que esto que fantaseo se haga realidad. Debo decirte algo antes de continuar. Si aceptas venir conmigo a esta dimensión, existe la posibilidad de que todo lo que hayamos vivido no se replique en el plano real. Quizá ni lo recuerdes. Necesito saber qué elegís, porque en caso de que sea un no, pues entonces me retiraré. Te dejaré caliente pero insatisfecha. Dios, me dejaré a mí misma deshecha pero jodidamente real.

Es un adiós por ahora. Estaré esperando tu respuesta.

sábado, 7 de octubre de 2017

Qué es la locura



Hace poco cumplí 26 años. Todavía me cuesta creer que haya llegado a los 26. Si le hubiesen preguntado a mi yo de hace 5 años atrás les diría que el futuro está equivocado, que no llegaré. Pero yo nunca estuve loca, sólo rota y terriblemente vacía. Alguna gente creerá que intentar matarse es la locura en sí misma, en su máxima expresión, mas no comprenden ni jamás lo harán por qué razones uno podría llegar a buscar la muerte. Desafortunadamente el deseo momentáneo no condice con el deseo posterior. El deseo se encuentra en un cambio constante. Uno puede desear morir en un momento determinado de su vida, y aunque sólo vea oscuridad y angustia, las cosas se arreglan con el tiempo, de alguna manera.
  Desafortunadamente algunas personas mueren con un solo intento, sin la chance real de volver a sentirse vivo y estable. Sólo basta un intento negativo y propulso a la destrucción para dejar de existir. ¿Acaso esto es la locura? Locura es existir, y vivir bajo este acuerdo de sociedad y cultura. La locura es un prejuicio y una concepción. Sólo porque no se vive como el común denominador no significa que esté mal. Locura es intentar encajar y ver tus deseos frustrados y terriblemente diferentes. Locura es aceptar la violencia. Locura es no hacer nada ante el sufrimiento ajeno. Locura es el encierro, sea físico o psicológico. Locura es sentir que debes dejar de vivir por cómo te hacen sentir los otros. Sí, locura es lastimar y darle razones a otra persona para sentirse así.
  Y la lista podría seguir.
  Pero, claro, concentremos nuestras energías en culpar a las pobres locas víctimas en lugar de pensar cuál es nuestra responsabilidad. Por muchos motivos no me gustó la serie 13 razones por qué, pero sí me enfocaría en destacar lo bien que subraya el tema de la culpa que sienten los victimarios al darse cuenta de que ayudaron a que la chica se suicidara. Algunos de ellos sólo la influenciaron en pequeños actos que, en conjunto, crearon el clímax. Otros sólo decidieron apartar la mirada al ver esta violencia, que como sabrán, no hacer nada en tales casos, es en sí una decisión. Sé que con la culpa no se hace mucho, mas creo que la serie invita a la reflexión. Y esto es lo que yo espero en una segunda temporada: actos, no sólo una culpa inactiva y penosa.
  No se puede depositar siempre la culpa en el afuera, o sencillamente escudarse en un “tal persona estaba loca”, porque entiendan que esta locura es una construcción colectiva, en la que todos tenemos un rol por más pequeño que pueda parecer. Apartar la vista, sépanlo, es también una forma de violencia. Y, sin ánimos de figurar como moralista, me incluyo en la reflexión porque yo también he hecho cosas de las que me arrepiento; yo también soy parte de esta violencia, de esta locura colectiva.  

  No sé si realmente existen otras formas de existencias, otros mundos, otras vidas, o siquiera si hay un plan de vida para cada uno de nosotros. No sé si el seguir viva signifique algo. Seguir viva no me representa una forma de heroísmo; no es, al menos, una bandera que flamee a los cuatro vientos. Pero si tuviera que elegir hacer algo con esta vida que estoy viviendo sería ayudando a otros a permanecer acá de la mejor forma posible, conformes y seguros. Porque, repito, hay mucha violencia en el mundo y la mayor parte está naturalizada, lo cual la vuelve más peligrosa y difícil de erradicar. Pero sepan, aquellos que sufren en silencio temiendo lo que puedan pensar de su dolor, que hay mucha otra gente que encantada estaría de ayudarlos. Si deciden llamarlos locos, pues ¡qué lástima! aún no han comenzado a vivir, porque locura es vivir. Existe quizá otro tipo más profundo de locura y es el silencio. Seamos locos viviendo, sintiendo, pero nunca callados.


martes, 3 de octubre de 2017

Easy go, easy down


Soy una pileta vacía;
y vos podés elegir tirarte en ella.
También podes elegir
lo contrario.
Quisiera decirte
que cualquiera de las dos opciones
está bien,
sin embargo no puedo.
Soy una posibilidad,
que no puede asegurarte mucho,
y que quisiera saberse estable.
Soy más de lo que puedo expresar.

Ahora me ves,
ahora no me ves.
Estoy acá,
y allá.
Cuando trabajes la tierra,
cuando leas un libro,
cuando escuches música,
cuando beses otros labios,
cuando mires otros ojos,
cuando tomes otras manos,
cuando explores otros cuerpos…,
allí estaré.
Tenme presente.
No soy fácil de olvidar.

Al menos lo intento.
Prometo intentar.
Ahora prometeme vos intentar.

Cuando me ahogue
y me deprima,
pensaré en vos.
Cuando llegue la oscuridad
y esté completamente sola,
pensaré en vos.

Siempre. Siempre. Siempre.


sábado, 30 de septiembre de 2017


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"Si todo el tiempo pensás en los problemas. ¿En qué momento le das lugar a tu mente para pensar en una solución?"