viernes, 10 de febrero de 2017

Estoy pensando

De vez en cuando leo tu nombre y te pienso. Sé que no sos vos, que no podrías serlo ni aunque me esforzara, que quizá arruiné la única posibilidad de retorno pero quisiera que sepas que todavía te tengo en estima.
Pienso en tu voz hablándole a las flores y me derrito. Pienso en tu voz en un universo paralelo donde me preguntás cómo estoy y sonrío. Pienso que quizá la vida pueda unirnos una vez más pero declino. No creo que sería capaz de volver a dirigirte la palabra; temo arruinarlo -arruinarte.
Pienso en que una vez me dijiste que amabas todas las estaciones del año y odio que sea verano porque pensarte se vuelve más fácil. Volvería al invierno, a las sábanas, a la compañía del chocolate, a la reclusión, al olvido. Pero no volvería a vos.
Pienso que mantener un recuerdo es más difícil de lo que parece, más aún si se intenta conservarlo intacto, perfecto, inmaculado. Pienso que olvidarte por completo sería más sencillo pero nunca dije que me gustara lo fácil. 
Pienso que a pesar de haber pasado un tiempo considerable quisiera revalorizarte ante los dioses y los templos humanos. Les diría: Aquí ha llegado a quien esperaban, cuiden el tesoro como yo no supe hacerlo. Porque has dado más vida de la que alguien haya podido quitar. 
Cuando sea de noche, si llegas a contemplar el cielo, dedicame un momento, sólo uno. Pensame, recordame porque yo lo sigo haciendo. Quién dijo que recordar es amor, no. Yo no amo, sólo recuerdo. Y quizá sería mejor si cuando dejara de amar olvidara.
Ahora estoy volviendo a tus canciones. Me tomará unos segundos volver a la normalidad. Lo haré, no te preocupes que ya no sangro. 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Mamá, soy un marciano y no lo sabía

No es nada contra los pobres tipos que trabajan en la atención al cliente pero el nivel de desconocimiento y evasión hacia la gente con discapacidades distintas es terrible. Uno le pregunta si se puede trabajar en los espacios verdes y te responden que averigües en el CGP. De acuerdo. Le preguntas si ya han tenido gente trabajando allí y te dicen que no lo saben. ¿Acaso estamos hablando de marcianos trabajando? Menos mal que ante la ley somos todos iguales. ¡Dios salve Argentina! No. Mejor empecemos a salvarnos nosotres mismos que el mesías no llega más, se habrá quedado dormido.
En definitiva te das cuenta que a la gente no le importa mientras no los molestes. ¿Acaso una persona ciega o sorda no debería trabajar, no siente ganas como cualquier otra persona más? Y decir que las únicas discapacidades son la sordez y la mudez es sólo una ínfima parte. Pero, claro, la gente reconoce muy pocas mientras sean visibles. Las enfermedades del alma no cuentan porque seguro es porque "no tenés voluntad" o "sos un vago". Enfermedad del alma también es un término ambiguo pero lo llamaré así.
En fin, me irrita la ignorancia.

martes, 7 de febrero de 2017

Es su momento eras bella, un tipo de belleza frágil que dolía. Llorabas de a ratos. Te recuerdo así, frágil y en llanto; dorada y abriéndose como una flor. Ahora te abriste por completo, ya sos una mujer adulta aunque no sepamos qué diablos signifique eso. Abierta e inalcanzable. Así será mi nuevo recuerdo. Bella pero insulsa. Porque cuando ahora te miro no dejo de preguntarme a dónde se fue aquella imagen que tan bien se conservaba. No digo que hayas perdido la pureza; o quizá el llanto te hacía ver más dulce –más débil. Quizá no quise creer que algún día crecerías y llevarías la cáscara de mujer adulta que la sociedad nos impone.

Quizá tampoco quiera creer que todos crecemos y la mayoría cambian, excepto yo. Creo que si hoy me vieras me reconocerías al instante. Mi cuerpo envejece, así es la ley de la naturaleza, pero existe algo en mí que se niega a ser adulto. Una Peter Pana eterna. Hoy me pareció ver a una compañera nuestra de ese entonces. Qué coincidencia, ¿Verdad? Compartimos colectivo. No quise mirarla mucho pero tenía un hijo. ¿Estamos hablando de la misma persona? ¿Cómo puede ser que ella haya crecido tanto? ¿Cómo puede ser que seamos los mismos que diez años atrás? 

sábado, 21 de enero de 2017

Desafío lectura: 50 LIBROS!

Quisiera compartir con ustedes un desafío que vi en esta página. Consiste, tal y como dice, en leer cincuenta libros... pero con ciertas consignas. Por poner un ejemplo, una de las consignas dice 
Un libro sobre la Primera Guerra Mundial
Y así. Yo voy a tomar el desafío, ¿Te animás? Para ver la lista completa, cliqueen acá.



Ya llevo dos ítems y medio. 
Un libro de relatos: Vacío perfecto de Stanislaw Lem.
Un libro de un autor asiático: La caza del carnero salvaje de Haruki Murakami.
Y ahora estoy en, Un libro que ya hayas leído: Demian de Herman Hesse. 

Más adelante incluiré reseñas de estos libros, a medida que los vaya leyendo, y cuáles fueron los que me gustaron más.
Lo que sí puedo ir adelantando es que estoy escribiendo una novela basada en un relato del libro de Stanislaw Lem. 
Te invito a que te sumes y te nutras de mucha literatura este año :) 

viernes, 9 de diciembre de 2016




Mi vida, (la gran vida) incompleta.
Mis ojos, (y todos los ojos del mundo lloraron todas las tristezas del mundo. ¡Pero qué mundo tan miserable!) insaciables.
Quizá no alcance todo lo que me sea disponible, de una forma u otra.

De pronto siento aburrimiento que fácilmente se transforma en vacío; pero ya no sé qué es lo que me falta porque no tengo grandes carencias. Quizá tengo más de lo que necesito y sea ése el problema. A veces pienso que estoy en constante búsqueda, una búsqueda ciega y sin sentido. No tiene fin porque no anhelo algo en particular. Quizá lo quiera todo. Quizá lo sienta nada. Pero estos términos, tan vagos e imprecisos, no me dicen nada, cuando yo espero que me lo digan todo.